Buceadores en mi mare tenebrosum

viernes, 1 de enero de 2010

¡¡¡¡Feliz Año Nuevo 2010!!!!

A todos y cada uno de vosotros. Muchas gracias por la compañía y el afecto que me habeis regalado durante este año.
Os quiero a todos.
Este año, haciendo balance, ha sido del todo neutro acercándose a bueno.
He tenido unas notas aceptables, no han ocurrido desgracias en mi familia y, lo mejor, os he conocido a vosotros. Cualquier año tendría tintes de bueno con eso.
Pero también ha habido cosas malas este año: estrés, problemas nerviosos, depresiones, problemas en mi círculo de amigos...
Así que la balanza cae hasta compensarse.
Pero, ¿sabeis que? No me arrepiento de casi nada de lo que he hecho. Como dije una vez en una de mis entradas, "las buenas y malas experiencias son necesarias, además de beneficiosas". ¿Por qué? Porque nos enseñan, nos fuerzan a madurar: comprendemos como el trabajo duro reporta beneficios, o nos desengañamos cuando no los vemos; vemos como lo que llega por azar puede irse igual de rápido; nos eneñan que el mundo es efímero, que todo viene y va, y que todo está sujeto a un constante cambio, cuyo marco de referencia somos nosotros mismos y que, paradójicamente, sólo podemos ver lo cambios que se producen en nosotros mismo a través de la imagen que proyectamos en los demas.
El bien y el mal nos guían y nos forjan, nos enseñan a disfrutar de lo bueno y a estar prevenido para lo malo, y a aceptar, modificar o luchar contra las circunstacias negativas.
Ahora en algunos paises empezamos un nuevo ciclo. De aquí en adelante se nos abre un nuevo marco de referencia para valorar nuesta vida y nuestro entorno.
En un momento como cualquier otro que nuestra sociedad ha elegido, va a producirse un cambio enorme. La historia, la única disciplina que se encarga de gritarle a la cara a los hombres todos sus defectos, tomará un nuevo dato para sus sermones. Para nosotros, será una muesca más en la culata, hecha de datos que recordaremos toda nuestra vida con la fecha exactra, otros que recordaremos pero no sabremos cuando, y otros que no recordaremos pero que nos afectarán desde las sombras.
Por delante tenemos todo un nuevo periodo de 365 días para aprender y equivocarnos, para superarnos y avergonzarnos, para sonreir y llorar... Para caernos y levantarnos.
Porque eso es todo lo que cuenta, ¿no? Levantarse después de una caida. Es como el principio de supercompensación del entrenamiento: pimero sufres un bajón, pero este bajon te eleva. Si aprovechas esta elevación, la siguiente caida será igual de fuerte, pero más baja, y supondrá otra mejora, así hasta que consigas llegar a la meta de toda vida: poder superar los miedos, en especial, el miedo a morir.
Porque, ¿madurar no es acaso eso? Es simplemente que te evadas de los miedos de la infancia y aprendas a vivir, vivas cayéndote lo menos posible, sin pasar sobre nadie, intentando hallar la felicidad, enseñando a los demás lo que sabes, y llegar ante La Muerte, enfrentándola con una sonrisa y diciéndole: "He vivido, estoy satisfecho, gracias por esperar hasta el momento justo. ¿Dónde está la salida?"
Me estoy poniendo filosófico y paranoico. De nuevo os estreso con mis estupideces y mi visión tétrica de la existencia. ´
Sólo me queda desearos para este año que empieza y hasta el último día de vuestra vida y más allá de ella que seais felices, que la suerte os sonría, que no os falten el trabajo (bien remunerado), la salud, el dinero, el amor y la buena compañía.
Espero que este año no caigais y si, os caéis, os levanteis rápidamente.
También deseo que podamos compartir todo lo que nos pase, aunque sea a través de esta puerta trasera de la vida que son los blogs. Que podamos reir juntos, llorar juntos, y apoyarnos juntos.
He recibido en este año más amor por vuestra parte que el que me merezco, así que doy gracias al pasado año y pido al nuevo que me permita seguir estando con vosotros y me presente a personas igual de maravillosas, porque no existe nadie mejor que vosotros.
Espero que no os hayais atragantado con las uvas (las mías eran moradas y del tamaño de ciruelas, cortesía de mi abuela; hacía falta un permiso de obras para maniobrar con el racimo), que recibais al nuevo año con ropa interior roja y que compartais este año con las personas que más os quieran y a quienes más querais.
Un millon de besos y el abrazo más fuerte del mundo de parte de Alberto, que se desenmascara de cara al año nuevo, aunque siga firmando como DCAC por todo lo que este pseudónimo le ha dado, que es una de las cosas más valiosas que tengo: vuestra amistad.
Ahora, con mi cara ahora carente de toda máscara, sólo me queda desearos de nuevo lo mejor, desearos un próspero año nuevo a todos (en especial a Gildardo, Arual Agustín, Elena, Amanda, Lucía, Caperu, Mara, Holie, Julie, María, Alma, Mel, Marina, Sophie Pauu, Marina y Evangeline) y deciros a TODOS (los que he nombrado y los que no) que siempre tendreis aqui una mano por si, tras una caida, no podeis levantaros:
Alberto, más conocido como:
De Cotilla a Confidente

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Cual gráfico de ventas

Así ha sido mi vida durante estos últimos dos casi tres días. Caracterizado por subidas y bajadas.

Antes de nada, disculparme por mi melodrama del otro día. Lo siento de veras. Siento haberos molestado. Gracias a los que lo leisteis y me comprendisteis. Gracias. Estoy mucho mejor. En especial quiero agradecérselo a Lucía, a Arual a Caperu y a mi papi virtual, Agustín, que me habeis apoyado mucho.
Continúo. Bueno, esa noche, aquella después de la publicación de la entrada, dormí bien. O, al menos, no me desperté en toda la noche. Pero eso no significó que a las diez de la mañana me levantase bastante cansado, como si no hubiese dormido. Pero, por lo menos, algo más animado. Tuve una comida de Navidad con mi familia materna y la familia de mi tía casada. No estuvo mal. Tampoco comí mucho, pero no estuvo mal. Lo mejor de esta comida fue cuando llamé para felicitar las fiestas a mi familia de Cataluña, a quienes, a pesar de conocer y ver poco, quiero mucho.
En cuanto pude, me escapé y volví a mi casa. Llegué y, como necesitaba endorfinas, ataqué los dos paquetes de bombones que me trajo el vejete borrachuzo con miopía y sin gusto para vestir que va de ecologista con sus transportes libres de contaminantes, pero que no tiene ningún inconveniente en tener explotados a no sé cuantos cientos de niños en condiciones pésimas en un almacén en no sé que lugar de Polo Norte, y encima es considerado un filántropo por dar regalos a los niños de todo el mundo, atribuyéndose el mérito del trabajo de cientos de padres, abuelos y tíos a lo largo del mundo.
Siento esta perorata estúpida, pero es que no me cae bien Papá Noel. No es porque no me haya traído nada hasta hace más o menos site años (cuando nació mi hemana), es simplemente que no me llena el ojo. Es una costumbre importada, y no veo normal que los padres tengan que gastarse una fortuna en Papá Noel y en Reyes, y, como muchos no pueden, simplemente eligen uno. Y ¿a quien van a elegir sino al que llega antes, con lo que deja a los niños más tiempo para disfrutar de los juguetes? En otras palabras, que la carta a Papá Noel supone el epitafio de una tradicio española como sus Magestades los Reyes Magos de Oriente.
Pero bueno, por lo menos el explotador me trajo bombones.
Y, después de comerme medio bote, estaba bastante felíz. Pero, como siempre, es presumir de felicidad, y venirme un tsunami de pena enorme que me sepulta bajo un mar de depresión. El epicentro de este mal fue el hablar con el Pequeño Pony, que me devolvió a la cruda realidad, porque estuvimos hablando y, salieron los temas de conversación de más escabrosa actualidad, con respecto a mis amigos.
Creo que ya os dije una vez que soy medio brujo, pues bueno, últimamente cualquier cosa que predigo y no quiero que ocurra se cumple. Y anoche esta chica dijo que, tal vez, mis predicciones eran ciertas.
Así que, estas y otras conversaciones, se llevaron de golpe las endorfinas liberadas. Yo creo que es que el chocolate del viejo ese es de mala calidad, pero bueno, no tengo pruebas.
Así que esa noche y, a pesar de prometeros hace tiempo que no volvería a usarla, usé la estrategia del pozo. Pero no fue como las otras veces. Si, me dije lo estúpido que era, pensé en mi funeral, vi a la gente que quiero criticándome por la espalda, inventé una carta de suicidio y un sin fin de desacreditaciones y daños contra mí mismo. Pero la diferencia radicaba en que, en la estrategia normal no contienes las lágrimas, en esta nueva estrategia en cuanto soltaba una lágrima, pensaba en otra cosa, y evitar que saliesen más. No se que me guió a probar este nuevo método, pero lo hice así. Me levanté a las 10 de la mañana y, a las 12, cuando mis padres llegaron de la capital de hacer las compras navideñas (no tuve ánimos para acompañarlos) mi padre medijo que si acababa de levantarme, porque tenía una cara espantosa.
Y me miré en el espejo. Mi cara estaba más blanca que la leche. Pero, bajo los ojos, un par de enormes ojeras , grandes y anchas como la falla de San Andrés y oscuras como las pardes del Tártaro.
Me metí en mi habitacion y no acertaba a hacer nada. Simplemente a lamentarme.
Y llegó la hora de comer. Y ni siquiera comí porque no me sentía digno tan siquiera de comer. Si, lo sé, es estúpido, pero no podía controlarlo. Entonces estaba tan cansado que me dormí.
No se si recordáis , cuando os hable del pozo, que despues de recordarte todo lo malo que hay en tí, a dormir.
Así que creo que lo que pasa es que, al no llorar, necesité de más tiempo recordando. Pero surtió efecto. Me levanté de siesta como una persona nueva. Tal vez con un pozo más profundo para la próxima vez, pero nueva al fin de al cabo.
Despues de acabar definitivamente con mis reservas de chocolate, me ofrecieron ir a ver unos monólogos. Pero acababa de salir del pozo, así que lo rechacé. No estaba para hacer esperimentos, y no sabía lo que podría pasar con esta versión "dulce" (a falta de un calificativo mejor) : tal vez que me entrasen inmensas ganas de llorar en medio de todo el mundo.
Pero invité despues a mis amigos a ver una peli. No estaba para románticas, así que las de X Men, que son bastante violentillas, ficticias y guays. Cuando se fueron, me atacó el insomnio, así que estuve viendo otra peli y leyendo hasta las 4 de la mañana.
El domingo me levanté a las 12. Fui a comer al pueblo de mis abuelos. Sin sombresaltos. Llegué a casa, y me puse a jugar a un juego de ordenador.
Después mantuve una conversacion con la misma amiga y del mismo tema que la vez que me dio el inmenso bajón, pero no me pasó nada.
También me tuve sesión de adivinación. Un buen amigo estaba preocupado por algo que le iba a pasar al dia siguiente (osea, hoy; espero que todo le vaya bien), así que me puse a trabajar. Por desgracia, mi chakra del tercer ojo estaba bastante atrofiado por el bajón de días antes, así que no fui de mucha ayuda. Ayer he estado en una excursión, siendo yo monitor, pues me en apuntado al grúpo de jóvenes de la parroquia de mi pueblo. Hemos estado con vaios niños pequeños, los hemos llevado a Iberocio (una especie de fiesta para la infancia [aunque oficialmente es para la juventud y la infancia] que se celebra todos los años en Navidades en Ifeba [el Recinto de Ferias y Congresos de Badajoz]), y después los hemos llevado al cine a ver Avatar.
Una minicrítica, que sé que soy mu pesado con el cine. Es una película que narra las peripecias de un grupo de marines y científicos que luchan entre ellos por la mejor manera de tratar de desalojar a unos nativos, considerados salvajes, para así poder explotar las reservas de un mineral carísimo que sólo se haya en el planeta en que se encuentran.
Una película entretenida e interesante, que te mantiene en vilo hasta el final y mezcla romanticismo, acción y algo de filosofía, antropología y religión.
Os la recomiendo si os gusta la ciencia ficción, eso sí, no hagais caso a la recomendación de no recomendado para menores de siete años, yo creo que sería más bien no recomendada para menores de trece, porque es bastante violenta.
En mi opinión, tal vez sea una crítica al litigio que se produce en las selvas (sobre todo de Sudamérica) que se da entre los antropólogos que intentan preservar a las tribus que no han conectado con el hombre blanco y a los biólogos que tratan de conservar la flora y la fauna de estos lugares, y los mercenarios contratados por las industrias madereras, geo-estractoras...
Hoy estoy más tranquilo. Me he pasado viendo películas toda la mañana y parte de la tarde, en la que también he ido a despedir a mis familiares de Bilbao.
Pero, antes de despedirme, quiero cumplir con un meme (una especie de pregunta que se pasa de blog en blog, tipo lo que se hace con los premios [y pongo esto porque a lo mejor no lo sabíais, porque yo me acabo de enterar, jejeje]) creado por Sa* y que me ha mandado mi queridísima Arual. Y aprovecho para hacerlo ahora porque este meme consiste en escribir una carta a los Reyes Magos diciéndoles 10 cosas que quieres y por que las quieres, y así, ya de paso, le hago un poco de boicot a Santa Claus.



Queridos Reyes Magos:
Este año no me he portado especialmente bien, la verdad. Y se que me habeis dado un regalo enorme por adelantado haciendome conocer tanta gente maravillosa en este blog, pero quiero pediros algunas cositas más. Y es que, si a la mayoría de mis amigos les traíais cuando yo era pequeño más juguetes que a mi, y algunos de ellos eran completos satanases a los que se les caían los mocos, quiero una compensación o la hoja de reclamaciones.
Pero bueno, no os sintais presionados. Ah, y se me olvidaba comentaros queridos que Internet me permite aprender vudú en cualquier momento. ¿Se conducirá bien el camello con lumbargia? ¿Y con gastrointeritis? ]XD
1.- Salud: para mi y para todos mis amigos y familia. La salud es necesaria para disfrutar de la vida. Y en esta época en que las enfermedades extrañas, nerviosas y causadas por el estrés, enfermedades que no se cogen por tomar frío o por estar espuesto a una enfermedad contagiosa, sino por los genes defectuosos, la contaminación, los nervios, el estrés, la presión o la vertiginosidad de la vida es necesario clamar al cielo por la salud.
2.- Trabajo: no pido dinero, porque se que el dinero no cae del cielo, sino que hay que ganárselo, así que, en estos tiempos de crisis, os pido trabajo para mi padre, y para cuando yo termine la carrera (que será, si no repito, dentro de cinco años y medio, más, debido a las exigencias que supone Bolonia, año y medio o dos años de master). Siento que sea una petición a la larga, pero siempre he vivido en el futuro. Vosostros que lo sabéis todo ya lo comprendéis.
3.- Amor: si no para mí (porque el amor no se pide, se recibe, se agradece, se disfruta y se intenta conservar), para las personas que quiero (como en el caso de la salud, vosotros estáis en ese grupo). Los que lo tengan, que lo conserven, y logren enamorar a la persona que les gusta, los que esten desengañados, que vuelvan a confiar en el amor, y, sobre todo, que se enamoren; a los que os duela el corazón a causa del amor, que se os olviden las penas. A los que no consigan enamorarse, que les llegue la confianza que a mi me falta. Si estan con alguien y sufren por ello, que tengan el valor para terminar con todo y volver a hallar el amor en otra persona.
4.- Capacidad de consejo: para poder ayudar a los que me lo pidan, para poder encauzar su vida sin enrevesarla más. Para que mis palabras sean guiadas por el destino, y para que mi voz sea y mis dedos sobre el teclado sean la solucion para los males que se ciernan sobre mis amigos, sean alivio para los corazones dañados y sean agua clara que lave la negra confusión de las mentes. Que mi hombro sea un lugar donde llorar sin que el llanto te ahogue.
5.- Capacidad de trabajo y estudio: para lograr cogerle el ritmo de una vez a el puñetero bachillerato. Y para ver si subo un poco la nota sin estresarme demasiado. Porque este año, como os dije, parece que el trabajo va a un paso por delante de mí. A ver si por fin consigo ganarme el pulso.
6.- Una o dos horas más al día: porque me faltan. Es que no tengo tiempo para nada; malamente termino los deberes, ceno, y me acuesto. Ni puedo escribir, ni leer, ni ver una peli, ni malamente ver en la tele alguna que otra serie que sigo.
7.- Paciencia: que es santa, así que mi padre debe ser muy malo para quedarme como herencia su falta y pérdida progresiva de la misma. Tengo muy mala leche, y no conviene a nadie, y menos a mí. Así que, ya que no puedo quiarme la mala leche, al menos que pueda retenerla un poco.
8.- Creatividad, organización y constancia: para escribir mis relatos, sacarlos de la cabeza, y poder organizar las ideas, sobre todo desde el punto de vistra cronológico, porque soy un desastre con los años y los días. Y también con los datos minios, pero importante. Por otra parte, tengo una fea costumbre, si me obsesiono con un relato no escribo otra cosa y no pienso en otra cosa, pero, como me obsesione con otro, abandono totalmente el primero y los demás y me pongo con el nuevo.
9.- Arte: mucho arte. Quiero conseguir música nueva, nuevo cine, nuevos libros, nuevos textos escritos por mí y, sobre todo, ver nuevos museos, catedrales, esculturas... Creo que eso lo supliré en mi viaje a Italia que el instituto organiza este año. La verdad, os pido que hagais que el viaje salga adelante. También me resultaría precioso que me trajeseis una baraja del Tarot de Marsella dentro de una caja de madera de ébano envueltas en un paño de seda morada. Es que me he estado informando para un relato y me han encantado los dibujos, son superartísticos y muy evocadores, tienen algo, no sé como llamarlo.
10.- Chocolate y clinex: si es posible, el chocolate de buena calidad (no como el que me trajo el vejestorio rácano de los trajes de Rojo Valentino). Los necesitaré: los chocolates por si me da una crisis depresiva y porque me encantan; los clinex porque los necesitaré para las crisis depresivas, para la emoción que me provoque la contemplación del arte y para los catarros y las alergias de las que me vea afectado a lo largo del año.


Y los nominados para este meme que me ha enviado Arual son, por mi parte: Gildardo, Agustín, Elena, Amanda, Lucía, Caperu, Mara, Holie, Julie, María, Alma, Mel, Marina, Sophie Pauu, Marina y Evangeline.
Bueno me ha entrado el gusanillo y tal vez mañana publique un meme. De nuevo gracias a los que me apoyasteis. Os quiero.
Un beso y un abrazo, y si necesitais algo, siempre me tendreis aquí, cuando querais, lo necesiteis, cada vez que os haga algo. Siempre vuestro:
DCAC

viernes, 25 de diciembre de 2009

¡¡Feliz Navidad!!

¿Que tal estais queridos amigos? Espero que todo os esté yendo genial.
En primer lugar, quiero disculparme por no escribir en todo este tiempo, pero con los exámenes no tengo nada de tiempo. Ahora que han acabado aprovecho para leer vuestros blogs. A los que aun no he llegado, os pido disculpas, espero no tardar mucho.
En segundo, felicitaros las fiestas.
Hoy yo debería escribir sobre la Navidad, debería pregonar la paz y el amor que debieran dominar en estas fiestas y despotricar contra el consumismo que envuelve estas fechas; debería dar todos los premios que me habéis otorgado en mi ausencia, que yo haya visto, mis queridos Gildardo, Arual y Mara, debería escribir la carta a los Reyes Magos que me ha encargado mi querida Arual, o tal vez debiera seguir con el relato de mi querida Amelia. Pero no. De lo que debería hacer sólo haré una cosa: agradecéroslo de todo corazón, así como agradecer a Gil y a Elena el apoyo mostrado en mi anterior entrada, y agradecerles también que me habriesen los ojos con respecto a ocultar mi identidad.
Y es que, muy señores (y señoras) míos/as, voy a dejar eso para más adelante. Porque, y aunque parezca mentira (nótese la ironía), estoy mal, y necesito desahogarme o explotar. Y demasiadas lágrimas han sido derramadas ya sobre la almohada, o sentado en mi sillón de cuero delante de la pantalla del ordenador.
No sé ni como plasmar todo lo que tengo dentro, así que lo haré a la antigua, del tirón, o, como mucho, en dos días, como en los viejos tiempos, eliminando este tumor emocional rápidamente y sin anestesia, y sin dejar que sus cancerígenos pensamientos se estiendan más de lo que están en mi ya infectada mente y mi terriblemente pútrida alma.
Y es que me he dado cuenta de que en verdad lo que me decía Elena era cierto, he cambiado, escribo con miedo de ser juzgado por alguien que, sin tener que llegar hasta aquí, consiga hacerlo y leer mis más profundos y oscuros secretos.
Pero os prometo que no lo hago a posta. Lo que ocurre es que, al escribir mis entradas como lo he estado haciendo, usando un mínimo de cuatro días en cada una, tenía mucho tiempo para pensarme lo que iba a escribir, además de que se me juntaban los acontecimientos y mis entradas abarcaban muchos temas, pero profundizaban poco en ellos.
Voy a intentar cortar eso de raíz, e intentar publicar más corto y más seguido, al menos cumplir esto último, pues me he dado cuenta que, desde las crisis depresivas que pasé este verano, no soy la misma persona que empezó ilusionada con la labor nueva de un blog. Ese adolescente novato que echaba a volar solo en un mundo enteramente nuevo para él.
Ahora me he convertido en un ser demasiado cauto, un ser que le cuesta más desnudar su alma que al principio, pero esto se acabó.
Así que seré claro desde el principio: estoy mal. ¿Por qué? Por mil cosas, algunas que no llego a comprender, otras que se me han calvado en el alma, otras que serían fácilmente soportables (o mejor dicho, ocultables) si viniesen solas y, por último, otras que llevaban ocultas mucho tiempo pero que, alimentadas por mi malestar, han crecido cual zarzamora y, con sus espinas, han levantado el grueso pavimento con el que las tenía encerradas.
Las que no llego a comprender son sólamente difusas figuras ocultas entre las sombras de mi mente: están ahí, lo sé, las siento, actúan sobre mí, pero, cuando intento atraparlos, se vuelven intangibles cómo el humo, y, como él, llenan toda mi mente con su intenso olor.
Las cosas que más me duelen son pocas, pero hay una que sobre todo me ha dolido en el alma: la marcha de Elena. Y que se haya ido sin ver como vuelvo a mi esencia. Te he decepcionado, Madre, y lo siento mucho. Ya he pagado con lágrimas mi castigo, pero aun así, han sido menos que las que tenía que haber llorado. Sólo espero que vuelva, y que nuestros caminos vuelvan a cruzarse.
Luego están las pequeñas cosas: el estrés escolar, las meteduras de pata...
Y, por último, mis viejos temores, fundamentados en mis cinco pilares del miedo: el miedo a alejar a mi familia de mí, ver como poco a poco se alejan, los conozco menos, me conocen menos; notar cómo mis amigos, poco a poco, se separan, también los alejo, sentir como, metiendome en sus vidas para ayudarlos, se las complico más de lo que estaban antes de que yo llegase.
Notar como, a pesar de mis esfuerzos, mis notas no son todo lo altas que esperaban, y mortificarme por ello. Y lo peor, quejarme por un 8.8, sentime avergonzado de él cuando gente con mucho más esfuezo ha sacado menos nota. Soy un estúpido.
Por otro lado, soy egocéntrico, tengo miedo a los cambios, hipócrita, falso... Si yo en vez de mal karma directamente me han puesto en la frente el sello de "cucaracha" para no andar contabilizandome los buenos y malos actos.
¿Quien va a quererme a mí? Ese es el kit de la cuestión. El saber que nadie puede enamorarse de mi, y, lo más importante, que he perdido la capacidad de enamorarme por temer al amor durante tanto tiempo, por considerarlo como una droga, una presencia ponzoñosa que lo único que hace es herir los corazones. Sólo una vana, dolorosa y efímera segregacion de hormonas. Y es que he visto sufrir tanto a gente muy cercana a mí por culpa de "el sentimiento más grande" que no he estado dispuesto nunca a sufrirlo en carnes propias. Pero al mismo tiempo lo anhelo. Es como odiar y amar algo al mismo tiempo. Odiar y amar al amor. Es tan paradójico como mi misma persona.
Y esto señores, ha sido lo que se ha desatado con las vacaciones; durante la época escolar la rutina y el estrés enmascararon perfectamente estos sentimientos. Pero, cuando tuve tiempo libre y acaeció lo de Elena, todo se desbocó, cual caballo salvaje que consigue liberarse de su brida.
Desde entonces hasta ahora me paso los días como un muerto en vida, esforzándome por sonreir cuando hay alguien delante, y, por tanto, intentando estar el mayor tiempo posible solo.
He intentado usar todo lo que normalmente me alivia: Romeo y Julieta o cualquier otro libro, vuestros blogs, escribir, jugar al ordenador, ver una peli... Pero nada, todo es efímero, pues, cuando lo dejo, sólo tengo ganas de hacerme un ovillo bajo las mantas de mi cama y llorar.
Y entonces llegan las Navidades. Desde la muerte de mi abuelo nunca han vuelto a ser lo mismo. Y es que, desde pequeño, la Navidad me llamaba la atención por mi religiosidad, por los Reyes Magos y, sobre todo, por portar el portal de Belén. Creo que soy el unico niño del mundo que se pasaba todo el año dibujando Belenes y que en julio convencía a su madre para sacar todas las figuritas y montar durante un día un Belén en la cochera.
Pero nunca me llamó la atención eso de las aglomeraciones de gente: la familia cercana y punto.
Pero, desde la muerte de mi abuelo, que en paz descanse, no ha vuelto a ser lo mismo. Las Navidades son para los niños, y mi inocencia perdida las rechaza, pues son épocas de recuerdos, frías y negras, dónde simplemente se promulgan y piden valores que deben estar vigentes durante todo el año, pero que sólo son exigibles durante dos épocas: Semana Santa y "estas fechas tan señaladas".
Si os soy sincero, hoy sólo tenía ganas, al llegar de la misa del gallo (que desde hace unos años se viene celebrando en mi pueblo a las siete de la tarde para que el párrcoco tenga tiempo de ir a su pueblo para cenar con su familia, cosa que veo muy respetable, pues celebrarla siete horas antes o siete horas despues da igual, despues de todo Jesús nació entre el tres y el cinco de abril), de tomarme un vaso de leche con galletas y despues ponerme a ver una peli. Pero vinieron a cenar mi abuela y mi tío con nosotros, porque mis otros abuelos y tíos cenan en Nochebuena en el pueblo de mi madre, y en Nochevieja en el mío, así que, llegados los poquitos que somos, con un pequeño trozo de solomillo y un delicioso bol de serradura todo hecho. No me apetecía más.
Pero no, he estado viendo el unico especial de Navidad que no era especialmente navideño: el homenaje a Nino Bravo.
Pero ha sido corto. Así que, cuando he ido a lavarme los dientes he mirado mi rostro en el espejo. Como siempre, mi cara me ha parecido diferente a las otras veces en las que me he mirado.
Esta vez era patética, estúpida, banal, fea (bueno, eso siempre), mediocre y denigrante para el mundo. Me he sentido con ganas de tirar la toalla y mañana no salir de la cama, de pasarme toda esta semana llorando.
Pero al final he decidido hacer otra cosa. Dejar de lado lo que tengo que hacer porque es políticamente correcto, dejarlo para más adelante y pensar un poco en mí, decir todo lo que pienso y volver a ser el de antes. Estaba perdido en mi mismo. Había muerto y he resucitado. Puede que halla resucitado a la muerte, pero sigue siendo una resurección.
Simplemente he dejado que las lágrimas saliesen libremente de mis ojos y llegasen hasta las teclas, guiando mis dedos para que las pulsasen, y estas pulsaciones manifestándose en un sistema de corriente eléctrico que desemboca en un código de ceros y unos que se traduce en un luces en una pantalla a lo largo del globo. A veces me da miedo la inmensidad del mundo y la inteligencia humana, pues, si hasido capaz de crear esto, si la usa para hacer el mal, el mal será capaz de transformar el mundo.
Espero que esta noche pueda, por fin, dormir en condiciones, después de cuatro meses sin hacerlo.
Gracias por haberme escuchado. Siento haberme estendido y haberos aburrido.
Un beso y un abrazo, y, si necesitais algo, sabeis dónde encontrarme. Os quiere:
DCAC

lunes, 23 de noviembre de 2009

¿Quien eres? Ser o no ser

HAMLET: Ser no ser: esta es a cuestión: si es más noble sufrir en el ánimos los tiros y flechazos de la insultante Fortuna, o alzarse en armas contra un mar de agitaciones, y, enfrentandose con ellas, acabarlas: morir, dormir, nada más, y, con un sueño decir que acabamos el sufrimiento del corazón y los mil golpes naturales que son herencia de la carne. Ésa es una consumación piadosamente deseable: morir, dormir; dormir, quizá soñar: sí, ahí está el tropiezo, pues tiene que preocuparnos qué sueños podrán llegar en ese sueño de muerte, cuando nos hayamos desenredado de este embrollo mortal. Ésa es la consideracion que da tan larga vida a la calamidad: pues ¿quién soportaría los latigazos y los insultos del tiempo, el agravio del opresor, la burla del orgulloso, los espasmos del amor despreciado, la tardanza de la justicia, la insolencia de los que mandan, y las patadas que recibe de los indignos el mérito paciente, si él mismo pudiera extender su documento liberatorio con un simple puñal? ¿Quién aguantaría cargas gruñendo y sudando bajo una vida fatigosa, si no temiera algo después de la muerte, el país sin descubrir, de cuyos confines no vuelve ningún viajero, que desconcierta la voluntad, y nos hace soportar los males que tenemos mejor que volar a los otros de los que no sabemos? Así, la conciencia nos hace cobardes a todos, y el colorido natural de la resolución queda debilitado por la pálida cobertura de la preocupación, y las empresas de gran profundidad y empuje desvían sus corrientes con esta consideración y pierden el nombre de la accion...
Hamlet.
Acto tercero, escena primera.
William Shakespeare


Hola a todos amigos míos. Y gracias. Gracias a todos por las muestras de apoyo que me habéis mostrado. Eso sí, os voy a pasar la factura del chico que tuvo que venir con la bomba estractora a quitar la inundacion que las lágrimas de emocion que me arrancasteis ha provocado (jejeje).
En serio, muchisisisisisisisisisisisisisisisisisisimas gracias. Os lo entregué con el corazón, y he recibido mucho más que lo que di, porque vuestras muestras de afecto tienen para mí un valor infinito. Muchas gracias Caperu, Holie, Julie, Agustín, Gildardo, Amanda, Lucía, Arual y Elena.
Y luego encima me dan cuatro maravillosos premios varias de las personas más importantes que se han cruzado conmigo tras la pantalla. Así que junto con los de mis queridas Lucia y Caperu, se unene los de Elena, Arual, Amanda y Gildardo. Muchas gracias, me hicisteis volver a llorar.
No me merezco nada de lo que me habéis dado. Ni premios, ni agradecimientos ni nada, pero muchas gracias. Como les dije a Elena y Arual, simplemente soy un pobre adolescente que quiere desahogarse de su vida con el mundo, un pobre chico como cualquier otro; vuestras muestras de apoyo me quedan grandes, porque me hacen sentir mejor persona.
Os quiero, muchísimo. y cada día me enseñais lo que es bueno, lo que es noble, lo que debo hacer, porque simplemente quiero convertirme en lo bueno que vosotros veis de mi. Gracias por ayudarme a mejorar.
Aquí van los premios:














Muchas gracias Elena, Amanda, Arual y Gildardo.
O preguntaréis a que viene el título de la entrada y la introdcción que he hecho (o tal vez no, porque me conocéis demasiado bien) : si, la segunda parte del título hace referencia a que he ido a ver una representacion de Hamlet
Pero dejemos un momento aparcado al célebre príncipe de Dinamarca, y voy a explicaros el significado de la alusion a la pregunta "¿Quien eres?".
Vereis, este año, mi profesora de fiosofía (Profe Filo, la del taller de comunicacion y creatividad, que, por cierto y por desgracia, este año no ha salido a delante, por faltar Bióloga y Psicólogo) nos ha mandado como libro de lectura para su asignatura la obra del filósofo noruego Jostein Gaarder El mundo de Sofía, obra que se ha convertido para mí en un medio para acercarme a un mundo en el que no había metido la cabeza aun, el mundo de la historia de la filosofía. Es cierto que siempre me ha gustado reflexionar, habeis sido partícipes de mis paranoicas concepciones del mundo, de mi mismo y de mi sociedad, pero no sabía nada de Sócrates, Platón o Kant. Ahora, por lo menos, voy aventurándome hacia el desconocido mundo de la historia del pensamiento humano.
Y semanalmente, mi profesora nos da una ficha de lectura con varios capítulos del libro que hemos de haber leido. Y en la primera de las fichas de lectura, la primera pregunta que se nos planteaba era la misma que la primera pregunta que el filósofo plantea a Sofía: ¿Quien eres? Curiosa pregunta, ¿verdad? Rápidamente me di cuenta de que no podía contestar con mi nombre, porque, como dijo Julieta: "¿Qué hay en un nombre? Aquello que llamamos `rosa´ olería tan dulcemte con cualquiero otro nombre. Igual Romeo, aunque no se llamase Romeo, conservaría la amada perfección que tiene en ese título" (William Shakespeare. Romeo y Julieta. Acto segundo, escena segunda).
Pero no hace falta marcharse a esa maravillosa consumacion de la literatura barroca inglesa para observar esto. Pues este blog es un claro ejemplo. No sabéis mi nombre porque no quiero arriesgarme a que algún conocido mío que no quiera que me descubra se aventure casualmente a leer las palabras de éste mi collage sentimental y mental y descubra cosas de mi que no quiero que descubra.
Sin embargo, si tengo ese miedo a ser descubierto es porque la mayoría de la gente a la que conozco no saben de mi ni una décima parte de lo que sabéis vosotros sin saber el nombre que me pusieron mis padres y los apellidos que he heredado por ellos. Para vosotros soy simplemente "De Cotilla a Confidente", DCAC para los amigos, es decir, para todos los que me consideréis como tal, y, sin embargo, me conoceis. Es curioso.
Pero, a pesar de no necesitar el nombre, es para nosotros como una muestra de identidad. Como si dentro de nuestro nombre estuviese impregnado de nuestra personalidad.
Por otra parte, creo en la aritmomancia, es decir, en la mística de la relacion entre el nombre y la personalidad, en que, tal vez por el sonido, que puede hacer reaccionar determinadas zonas de nuestro cerebro, nuestro nombre dice, en muchos casos, la clave de como somos. Cabe destacar, por ejemplo, que tanto mi nombre como mi pseudónimo tengan el mismo número del carácter (que indica la personalidad general del individuo), el 6; también es coincidencia que el número predominante en ambos nombres sea el mismo, el 5, y que el número social en mi nombre sea el doble que en mi pseudónimo, siendo el primero el 8 y el segundo el 4. Por otra parte, mis dos números del corazón (el original el 7 y el del pseudónimo el 2) encarnen lo que soy y lo que aspiro a ser respectivamente, y todo ello sin proponermelo, pues lo acabo de hacer como por iluminacion divina.
Pero dejemos de especulativa mántica, pues lo malo de este arte es que puedes encontrar relaciones en todo lo que hagas, y centrémonos en mi respuesta a esa pregunta, que es lo que me interesa compartir para que me deis vuestra opinion; porque ya he aceptado que "sólo sé que no sé nada", así que quiero que vosotros me ilumineis, y señaleis los aciertos y los fallos de mi teoría, y os invito a reflexionar sobre vosotros mismos, vereis como, a pesar de lo que cuesta, es muy gratificante.
Bueno, allá va:

En mi opinión, nadie puede saber en verdad como es, ya que no se ve a sí mismo de una forma objetiva, y la visión que tienen los demás de el tampoco lo es, por lo tanto, los datos de los sentidos y las interpretaciones que da la razón de éstos no son válidos para conocer a una persona, y mucho menos para conocerse a uno mismo.
Así que, partiendo de la base de la imposibilidad del conocimiento objetivo propio, usemos el descarte matemático para saber quienes somos (hablando de descarte, me estoy recordando por mi manera de penar y salvando las distancias, a Renée Descartes) debemos atenernos a lo que sabemos irrefutablemente.
En primer lugar, somos seres humanos. Y antes de meternos en concepciones filosóficas sobre el animal social y todo esto, hay que plantearse otra cosa: ¿que es el hombre? Simplemente es un conjunto de átomos. Es decir, es simplemente energía condensada. Pero, ¿de donde sale esa energía? ¿Por que esa energía se ha condensdo en átomos? ¿Que llevó a los átomos de hace millones de siglos a unirse formando vida? Y, si todos los cuerpos están formados por átomos, ¿que está vivo y que no lo está? Y ¿por que los cuerpos evolucionan? Pero esta breve incisión en la metafísica es solo para transmitiros el profundo asombro que me causó darme cuenta de todo esto. Reflexionad sobre ello, que yo vuelvo a mis propias cavilaciones antropológicas y sobre mí mismo.
Sigamos con el razonamientos: como ser humano soy un ser social, por lo tanto necesito de la sociedad y de su cultura para sobrevivir. Por tanto estoy primeramente condicionado por la sociedad en la que vivo, por su cultura, por las características de su idioma (lo metafórico del castellano, lo analítico del inglés, lo preciso del alemán...), por su historia, sus tradiciones... Y a nivel más próximo, por la familia que me ha tocado, las relaciones entres sus miembros, los tipos de socializacion de mis padres y su interpretación de la vida... En resumen, por una parte me han hecho como soy.
Pero por otra parte, y como ser humano, soy un ser dotado de razón, sentidos y sentimientos únicos, condicionados también parcialmente por el proceso de socialización, pero, sin embargo únicos.
Estas capacidades me permiten reflexionar hacerca de mi mismo, del mundo que me rodea y de mis semejantes, dotándome de una concepcion de mi mismo y del mundo totalmente diferente a la que tenga cualquier otro ser humano, llevandome a madurar y a convertirme en un ser único.
Por otra parte, las diferentes situaciones vividas por las personas, por pequeñas que sean, nos marcan. Lo que he vivido y la manera en que lo he sobrellevado me han hecho, sin duda, parte de lo que soy.
Ya os he dicho en alguna ocasion que soy un "actor vitae", es decir, un "actor de la vida". Por tanto, las maneras que tengo de manipulame a mi mismo, mis expresiones, mis reacciones..., concidicionan a las personas que hay a mi alrededor, pues tienen una imagen de mi que se traduce e un determinado trato hacia mí por su parte, lo que, inevitablemente, repercute en mi autoestima y en la manera de verme a mi mismo. También, si me creo y adopto aspectos de mi propia dramatización, estaré manipulándome a mi mismo, y por lo tanto aportando nuevos matices a mi identidad.
Como acabo de apuntar, la imagen que los demás tienen de mi y la concepcion propia (esas que al principio de mi exposición califiqué de totalmente subjetivos) repercuten también sobre mi caracter. Si el espejo (interior y esterior) y los demás reflejan una imagen de mi con la que no estoy a gusto eso se traducirá en una baja autoestima y viceversa, y ello supondrá que mi personalidad mutará de nuevo acorde con ese concepto, o intentará cambiar, en casos estremos, esta parte peliaguda.
En resumen, soy en lo que la sociedad en conjunto y los miembros más cercanos a mi en general me han convertido, pero, debido a las circunstancias, el uso de mis capacidades humanas, mi esfuerzo por cabiar y la imagen que tengo de mi mismo, he mutado esos rasgos sociales, convirtiéndome a mi en un ser único, exactamente igual a todos los demás.

Se que no es gran cosa, pero me hacía ilusion transmitiros la pregunta y que os maravilláseis del mundo que tenemos la suerte de disfrutar.
Y ahora, cambio radical: despues de haberos aburrido con la filosofía voy a a atosigaros con mi afición con el teatro.
Me he dado cuenta, haciendo balance mientras escribía la entrada correspondiente a mis entradas de oro, de que mis críticas teatrales son horripilantes, tediosas y confusas. Lo lamento de veras. Me he planteado como hacer para cambiarlas, y voy a intentar reestucturarlas para hacer que os parezcan más legibles. Espero lograrlo.
En primer lugar me gustaría hablar de la obra "Sólo Hamlet solo".
Esta obra, con un texto adaptado de de la obra de Shakespeare a manos de Miguel Murillo, director del Consorcio del Teatro López de Ayala de Badajoz, está dirigida por el emeritense Jesús Manchón y soberbiamente interpretada por el pacense José Vicente Moirón, ganador de varios premios a nivel nacional por éste personaje y también por el personaje de Katurian en la obra "El hombre almohada" del dramaturgo irlandés Martín McDonagh, en una version de Isabel Montesinos, una obra cruel pero maravillosa, una obra que muestra la dureza de la naturaleza humana, y que no comenté porque fue a verla una de las veces que peor he estado y necesitaba desahogarme. Ambas obras han estado a cargo de la compañía Teatro Noctambulo.
Pero volvamos a nustra obra en cuestion. Fue maravillosa. Era una obra interpretada por un sólo actor, pero no era para nada un monólogo. Era un diálogo dónde un solo actor interpretaba a todos los personajes usando los cambios de registro, el atrezzo, unos espejos y unas proyecciones.
Era alucinante. Había una coordinacion perfecta entre las proyecciones y el actor, hasta el punto en que si la proyección daba una bofetada, el actor caía.
En mi opinión, esta obra nos muestra como la mente perturbada del príncipe de Dinamarca veía la realidad: distorsionada, lejana, sujeta a sus paranoias fruto de las guerras en las que combatió, la muerte en misteriosas circunstancias de su padre y el precipitado matrimonio entre su madre y su tío, que se puede considerar casi levirático para esta mujer.
A mi esta obra me paree enorme. Hamlet nos retrata lo más profundo de la naturaleza humana: la venganza, la desdicha de la vida, la caída hacia los placeres...
Pero si hay una parte reveladora de la obra (y mi parte favorita) es el monólogo de Hamlet (el que he copiado al principio), que este actor interpretó emotivamente mirando a un foco, lo que hizo que se me saltasen las lágrimas.
Este fragmento habla, ni mas ni menos, de si merece la pena vivir. Para Hamlet la respuesta es que lo único por lo que vivimos es por el miedo de no saber que hay tras la muerte y por el medio a la represalia divina ante el suicidio. Para el la vida no es más que un cúmulo de desdichas, que soportamos únicamente porque, como dice el viejo refrán español, "más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer".

Pero no es la única obra que he visto desde que no escribo. También he vistootra obra llamada "Crónicas de Fuenteovejuna" de la mano de mis adorados Samarkanda Teatro. Simplemente soberbio.
En esta version de la conocidísima obra de Lope de Vega "Fuenteovejuna", se prepresenta como una compañía de tetro se unen y discuten durante sus ensayos de la obra de Lope para comentar la obra y aportar sus apuntes sobre ella. Así, de a mano de las disputas y desacuerdos entre una compañía de actores profesionales, se nos explica la sociedad en tiempos de Lope y en tiempos del episodio real que acaeció en la villa granadina, durante la época de las luchas entre los Reyes Católicos y Juana la Beltraneja.
Interpretando teatral y pulcramente los fragmentos de Lòpe y usando un registro totalmente coloquial y comun en las conversaciones entre los propios actores durante los parentesis, se nos presenta una obra a dos tiempos de tipo metateatral y alegórica que sólo presenta una dificultad: los actores se van intercambiando los personajes durante toda la obra, por lo cual tienes que estar muy atento al caracter de cada uno y a la obra, que tiene un ritmo más bien lento, para poder entenderla a la perfeccion sin perderte.
Pero si hay algo que brilla verdaderamente en la obra es su uso de los elementos contemporaneos a los que Samarkanda me tiene tan acostumbrados. Por ejemplo, el conocido monólogo de Laurencia se recita tres veces, uno solamente la propia Laurencia (interpretada en ese momento por mi idolatrada Ana García), y después, durante la segunda recitacion, por todos los actores a la vez, lo que da una imagen muy impresionante y emotiva, sobre todo por el cuadro escénico en que Laurencia está tirada con el vestido desgarrado a los pies de un Frondoso agotado y encadenado.
Aquí esa escena, pero con alguna variaciones en el reparto con respecto a la función a la que asistí.
Sin lugar a dudas, Samarkanda a vuelto a cumplir.

Por último, quiero halaros de una compañía que no había visto hasta ahora, pero que me ha sorprendido: Teatro de Papel.
Presentandome una versión de la obra, quiza menos conocida que las anteriores, "El enfermo Imaginario", de Molière.
Os transmito la sinopsis de la obra: un hombre hipocondríaco (Argan) despilfarra su fortuna en médicos que no hacen sino estafarle. El, en la inopia, decide casar a su hija mayor con el hijo de un médico , para que el padre del chico le de tratamiento gratis de por vida. Pero la chica (Angélica) esta enamorada de otro joven (Cleonte) algo más pobre, pero su padre no acepta el matrimonio.
Para más inri, la segunda mujer de Argan, Belisa, está esperando ansiosa su muerte para cobrar su herencia.
Así que, con un ardiz, la fiel y deslenguada criada, Toinette, con la ayuda del hermano de Argan, Fleurant, intentarán desenmascarar las verdades.
Una comedia divertidísima, con unos actores que hacen una interpretacion sin tachas, un vestuario y maquillage preciosos y una puesta en escena de lujo.
Pero, si los todos actores son buenos, destaca Granada Bernabé, en el papel de Toinette. Si ya de por si la sirvienta es un personaje da mucho juego, esta actriz desconocida para mí hasta ese momento, exprimió las posibilidades de Toinette hasta su máxima, convirtiendose en un elemento casi fundamental en la escena, pues, si era protagonista de la escena principal te envolvía con su magia, y si estaba fuera de ella, siempre estaba haciendo gestos o ademanes para expresar su opinion acerca de los hechos interpretados por los personajes principales, sendo así el broche de oro que hacía brillar todas las escenas de la obra. Sin duda, una interpretación como pocas he visto. Aquí una foto de la genial actriz con el protagonista.










Ahora, para finalizar, quiero hablar un poco de mi. Sí, se que esta entrada ha sido lo suficientemente estúpida y caótica para complicarla un poco más y aburriros con mi patética vida. Sé que soy más pesado que un abanico de tablones, pero lo siento. Hoy necesito desahogarme.
Llevo desde mi última entrada bastante mal. Creo que tengo un poco de astemia otoñal, ahora que por fi ha llegado el frío. Ya os he contado alguna vez que me afectan una barbaridad los cambios atmosféricos.
Pero se me está complicando. Me siento como perdido. No se si es simplemente el efecto de la astemia o hay algo más. Pero últimamente solo deseo llorar, o aroparme en la cama hecho un ovillo. Simplemente abandonar mi mundo. Ha vuelto la sensacion esa de la que os hablé del pinchazo en el pecho. Y cada vez me siento peor.
Y si le sumamos el estrés y la falta de tiempo, tenemos un coctail Molotov. Sólo espero que no me estalle en las manos.
Bueno, dejo de atosigaros. Otra vez gracias a todos. Y en especial a los que me disteis premios.
Por otra parte, quiero pediros disculpas, hace tiempo que no me meto en vuestros blogs, no tengo tiempo. De hecho, esta entrada me ha costado escribirla 15 días. Siento el abandono. Prometo que os lo compensaré cuando tenga algo de tiempo.
Espero tardar menos en escribir la próxima vez.
Si necesitais algo, sabéis dónde encontrarme. Un besazo y un millón de abrazos a todos.
DCAC

domingo, 1 de noviembre de 2009

Entradas de oro

¡¡¡¡¡Ya he vuelto!!!!! ¡¡¡¡¡Cómo os he echado de menos!!!!!
Perdón por haberme pasado ya más de un mes sin escribir. Lo siento muchísimo, de verdad. ¿Me perdonáis?
Pero es que he epezado bachillerato, y dede un primer momento me ha costado mucho adaptarme y no tenía tiempo. Y cuando ahorraba un poquito, lo que hacía es leer vuestras actualizaciones, y, aun así, tengo un monton de actualizaciones, incluso de blogs completos de nuevos seguidores, que tengo que leer, pero bueno, poco a poco.
Éste año no está mal. Las asignaturas me gustan, el claustro está bien... Pero estoy un poco harto de tanto estudiar y tanto hacer trabajos. No tengo casi tiempo para mi.
De todas formas, me está costando mucho cogerle el ritmo, porque haga lo que haga, el trabajo parece ir un paso por delante de mí.
Pero voy a dejar el tema del estrés del instituto antes de que me arrepienta de seguir escribiendo y me abalance sobre la pila de deberes que tengo que hacer. Os cuento como me ha ido: no me quejo. Aunque he tenido etapas de bajon, la verdad. Me han dado algunos bastante severos a principios de este mes. Y creo que se deben a que una amiga me ha contagiado sus ansias por enamorarse, mientras que yo le he inculcado parte de mi caracter calculador. Ésto me provocó una imperiosa necesidad de amar, porque ya me siento amado. Pero era capaz de solventarlo de una manera que hará que os riáis de mí, pero que aun así os contaré: cerraba los ojos y abrazaba a la nada, al aire que había delante de mí. Y lo más extraño es que sentía como me abrazaban. Sentía unos brazos apretandose contra mi espalda y una presencia acurrucada sobre mi pecho. Después levantaba la mano mecánicamente y rcorría con su dorso una parte de esa nada que había delante de mi. Y sentía casi como el tacto de una piel en contacto con mi mano. Se que es icreible, que tengo demasida imaginacion y que no debo obsesionarme con figuras de humo (nunca mejor dicho), pero es asi, y eso sentí, y así os lo cuento.
Por el momento, los días off han quedado renegados a el baul de los recuerdos que es mi memoria, pero no se el tiempo que se sentirá cómodo con este retiro y, por tanto, volverá a la realidad de mi vida para hacerse presente una o dos veces por semana. Espero que sea mucho tiempo.
En cuanto a mis amigos, todo bien, estrañamente bien. No hay problemas (al menos por el momento), y no se ven problemas a la vista...
Lo bueno (aunque tal vez debiera decir "lo malo") que tiene el instituto, el colegio, la universidad o el trabajo es que te sumergen en una nube de rutina sin límites que provocan que tu vida no sea más que una realidad cíclica en la que cualquier pequeña variante en un profundo decontrol, ya sea para bien o para mal.
Pero vamos con lo importante de esta entrada: son mis Entradas de Oro. Y esto os lo debo a vosotros. Sin vuestro apoyo incondicional, sin vuestras muestras de afecto, sin ese aliciente de que seré respondido por personas a las que quiero tanto tal vez no hubiese seguido adelante. Muchísimas gracias a todos y a todas. Sois como mi estrella del norte en este mar digital con gente estraña que tanta desconfianza me causaba. Pero llegasteis vosotros y tuve la certeza de que tras la pantalla había gente fantástica esperando conocerme. Y tal vez no os hubiese conocido sin las primeras que llegaron: Arual, mi primer comentario, y Elena, mi primera seguidora. Nunca se me olvidará lo que sentí cuando os vi a las dos. Como tampoco cuando vi a los demás seguidores y los demás comentarios. Cada uno era como una gran muestra de cariño, y sentía en mi carne cada beso o abrazo que me mandábais. Os quiero muchísimo a todos y cada uno de vosotros.
Voy a hacer balance: empecé como las vanguardias, con un manifiesto. Y no sólo como las vanguardias, sino como las revoluciones. Como el Juramento del Juego de la Pelota en París, como la Declaración de Derechos del Hombre y el Ciudadano, La Declaración de Derechos de la Mujer y la Ciudadana, la Carta del Pueblo, La Declaración de la Independencia de las Colonias Americanas o el Manifiesto Comunista. Todos ellos trajeron fuertes repercusiones (buenas y malas) en el mundo, y todo por unas simples palabras y unos simples sueños de unos pocos. Y eso ha sido mi blog, pero desde el marco de referencia de mi vida, por supuesto. Ha mejorado mi capacidad de abstracción, me ha hecho más humano, más sociable, me ha obligado a darme cuenta de mis errores, de mis defectos, pero gracias, a vosotros, tambien de mis virtudes y de las cosas malas de mi vida que puedo cambiar, así que muchas gracias.
Por otra parte, mi temática ha evolucionado, pero no demasiado. Más que nada, he evolucionado en la forma de espresarme y de mostrarme. En las primeras entradas, al presentarme, lo hacía de una manera muy forzada. intentaba a toda costa ser ocurrente y sonar culto, quería que os forjáseis la misma imagen de mi que tiene el resto del mundo que cree conocerme, es decir, todo el mundo menos mis amigos.
Pero poco a poco empecé a descubrirme; os hablé de mi capacidad de adaptacion, de mis máscaras, de la capacidad de hacer míos lo sentimientos de los demás, de mis gustos, de mis habilidades, de mis sueños...
Pero el cambio radical lo produjo en mi entrada "Hoy estoy mal". Desde ese momento en que me mostré tan vulnerable ante vosotros fui yo mismo. Ya no pensaba en como sonaría lo que escribía, sino si en realidad sentía las palabras que plasmaba en este cuadrito blanco con el borde marrón, y que luego salían publicadas en un pergamino marrón con letra Times New Roman. Porque me di cuenta de que, como dice el proverbio latino, "mala gramatica non vitiat chartam" (literalmene, "la mala gramática no estropea la carta"). Me di cuenta de que aqui, con vostros, sería yo mism: una persona normal, con miedos, inquietudes, aficiones, problemas, una personalidad algo dificil y un terrible egocentrismo que se guarda para este escenario donde él es el centro de atencion por unos minutos.
Pero si hay algo que hace positivo el balance sois vosotros. Primero Elena (que es para mi como mi madre en este mundo, porque ha estado ahí desde el principio, me aconseja desde el alma y no tiene miedo de decirme lo que hago bien o mal, muchas gracias) y Arual (sabes el cariño que te tengo, fuiste la primera seguidora, si, pero el cariño te lo has ganado a pulso siendo como eres), después se incorporó Mel (mi primera seguidora al otro lado del charco), más tarde Caperu (mi queridisima ladrona de besos, aunque más bien yo la llamaría la creadora de mundos) y Lucía (que me ha dicho un par de veces que nos conocemos de una vida pasada, y eso me alegraría, porque aun me lamento de no haberla conocido antes), y llegó Gildardo (al que puedo llamar con todo el orgullo hermano, y sobran las palabras), y vino Sophie (con sus hipnóticos relatos y su sineridad), y Agustín (que es capaz de ponerme los pelos de punta y sacar lo mejor de mi cada vez que leo sus blogs).
Más tarde llegó Amanda (mi sevillana sevillista, que a pesar de llevar poco tiempo como seguidora le he cogido caríño rápidamente), y Mara (que me saca todo lo que llevo dentro con sus tiernas historias), y Marina (la reina de la abstraccion, porque sus relatos son tan puros y tan interiores que los puedes exteriorizar en cualquier situacion), y Pau (otra de las diosas de los relatos, que es capaz de crear un pequeño gran mundo en unas pocas palabras), y Holie (la chica que es capaz de eliminar tabúes y mantener la elegancia), y por último María, una gran chica de la que no puedo hablar mucho porque no la conozco muy bien, pero que por lo poco que he leido, me he dado cuenta de que me va a gutar tanto como lo habeis hecho los demás.
Siento si no os han gustado los calificativos, pero tenía que resumir en pocas líneas lo mucho que sigificais para mi. Pero fuera sentimentalismos, pues son mis Entradas de Oro, una fiesta, que además coinciden con el año nuevo Celta. Y tengo que repartir los premios que me otorgaron en su día dos de mis niñas del alma, Caperu y Lucía, y que hasta hace poono sabía que yo tambien tenía que entregar, así como un reto que me pasó Elena, una de las mejores personas que he tenido la suerte de considerar amiga.
Así que ¡poned música en casa! Yo prefiero no atosigaros con mi estilo musical tan peculiar (por cierto, acabo de darme cuenta de que aun no he hablado de música en el blog). Aquí teneis la comida:








Como habréis podido deducir, soy un goloso. Espero que sean suficientes, si no me avisais (jejeje). Y de beber:








Y vamos con los premios. Pero antes quieros daros de nuevo las gracias: Caperu, Lucía, os lo agradezco mucho. Id arreglandoos, que os espera la alfobra roja:




Este premio me lo dio Lucía. Tambien me premio con este galardon Caperu, y las normas del premio son las siguientes:
- Pones el premio
- Enlazas al blogger que te lo entrega
- Eliges 10 blogs para premiar (en este caso, como son dos, 20)
-Les informas a través de un comentario en su blog
He seleccionado los blog que más importancia tienen para mí para premiarlos, no están por orden, porque no sería capaz de decidir a cual quiero más. Hay blogs que están cerrados, y siento si a sus propietarios les molesta. No tienen por que hacer lo mismo. Pero si ese blog ha significado mucho para mi tengo la obligacion de darle el premio, porque me lo exige mi corazón.
Y los seleccionados son:
- December. (Orderonime)
- Arual. (Arual)
- Picardie France. (La Caperucita de los gatos azules)
- En el columpio del parque. (La Ladrona de Besos)
- El Cuento de la Estrella. (La Ladrona de Besos)
- Notas sinceras. (Amanda)
- Sophie. (Sophie)
- AVANT. (Arual)
Muchas gracias, y, a los que tenéis premio, deciros que os lo mereceis. Muchas gracias a todos. Por todo lo que me habéis dado. Por lo que sois. Por lo que valeis. Gracias.
Sé que dije que iba a poner el reto de Elena, pero lo pongo en la entrada siguiente, que ahora es de noche y no salen bien las fotos.
Ahora, solo queda deciros: ¡Hasta pronto! Espero no tardar mucho en escribir.
Un beso. Si necesitáis algo, sabéis donde encontrarme.
Un beso y un abrazo a todos. Se despide:
DCAC